sábado, 26 de julio de 2014

Por intercesión de San Ignacio de Loyola


¡Oh gran emprendedor de la Compañía de Jesús!
el ejemplo de los Santos te inspiró a vivir en grandeza,
el trabajo valiente por la reforma de la iglesia fue tu meta,
el gran legado de los ejercicios espirituales nos alienta,
el lema de acción que nos exhortas a decir es:
“Jesús, sé mi guía, condúceme”.

¡Oh gran Santo de la simpatía y la amistad!
tu energía y espíritu de empresa nos maravilla,
tus votos de castidad, pobreza y obediencia son admirables,
ayúdanos a dirigirnos a Dios en oración como tú lo hicisteis:
"Tomad, Señor y recibid toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento y toda mi voluntad. 
Vos me lo disteis; a vos Señor, lo torno. 
Disponed a toda vuestra voluntad y dadme amor y gracia, 
que esto me basta, sin que os pida otra cosa".


¡Oh amado San Ignacio! intercede por nosotros ante Dios:
para que evitemos en todo momento el pecado,
para arrepentirnos sinceramente por la ofensas cometidas,
para entregar nuestro corazón a Jesucristo sin demoras,
para ayudar a nuestros hermanos que necesitan del amor de Dios,
para alejarnos de la tibieza y el falso orgullo intelectual,
para que todos nuestros actos sean por amor a Cristo
y seamos partícipes de los tesoros celestiales
que Dios nos tiene reservado por toda la eternidad.

Amen.

Elaborado el sábado, 11 de mayo de 2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario